miércoles, 3 de diciembre de 2014

Vacío



Caminaba apenas dos cuadras hacia la escuela, a la vuelta de mi casa.
la primera, cruzaba un sector arbolado , con barricadas de los militares en el que por la noche se escuchaban metrallas.
Luego, hacía una cuadra de casas. Un    barrio obrero, todas las viviendas  eran muy parecidas.
Solía  ver a las mamás de mis compañeros o las abuelas , barriendo bien temprano .
Era un bullicio tenue, agradable , bajo las flores de azahar en las veredas, con piares de pájaros y los amables buenos días de las amas de casa.
Me gustaba caminar por esa cuadra llena de luz y de vida afable. Sentía que me auguraban buen futuro cada vez que elogiaban mi guardapolvo blanco , bien planchado, o me preguntaban que iba a aprender  ese día.
y luego...
vi la guerra desde el techo de mi casa por la noche.

 Por  la mañana más de la mitad de las viviendas estaban vacías, con las puertas y ventanas baleadas.
Vi  rastros de sangre como si hubiesen arrastrado una persona herida desde el interior .
Las huellas de las botas de los soldados marcadas en la sangre de las veredas .
Había sólo dos de las diez señoras barriendo ese día.
Una semana más tarde ya no quedaba nadie.
Ni mis compañeritos , ni sus abuelas , ni sus hermanitos, ni sus padres.
Todos los días que siguieron durante todos los años de la dictadura seguí haciendo ese recorrido para ir a cualquier sector de mi barrio.
no alcanzaba a comprender qué había sucedido.
 Por qué todos mis vecinos de esa cuadra habían desaparecido.

No entendía por qué nadie decía nada! 

No hay comentarios:

Publicar un comentario